sábado, 24 de septiembre de 2016

Con amor y valentía para las generaciones futuras.


Aportacion de: Ben Ayala

Me gusta ver las carreras de relevos. La fuerza física, la velocidad, la habilidad y la resistencia requerida de los atletas me sorprenden. Pero hay un momento crucial que siempre capta mi atención y me pone ansioso: cuando se le pasa el testigo al corredor siguiente. 

Pero cuidado: Un momento de retraso, un desliz… y la carrera podría perderse.
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En cierto sentido, los creyentes están en una carrera de relevos, llevando el testigo de la fe y el conocimiento del Señor, y de su Palabra. 

  • La Biblia nos habla de la necesidad de pasar este testimonio de una generación a otra. 

En el Salmo 78, Asaf declara: «Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos, las cuales hemos oído y entendido, que nuestros padres nos las contaron. No las encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera las alabanzas de Señor, y su potencia y las maravillas que hizo» (vv. 2-4).

Moisés dijo algo parecido a los israelitas: «Ten mucho cuidado de no olvidar nada de todo lo que tus ojos han visto. […]. Al contrario, enséñales esto a tus hijos, y a los hijos de tus hijos» (Deuteronomio 4:9).

Estamos llamados a hacer con amor y valentía todo lo posible para pasar a las generaciones futuras «las virtudes de aquel que [nos] llamó de las tinieblas a su luz admirable» (1 Pedro 2:9).

Hermanos y Hermanas, oremos:

"Padre, ayúdame a ser fiel, pasando mi fe a otros, Amen"

Ejercemos influencia en las generaciones futuras 
viviendo para Cristo Hoy.

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jueves, 22 de septiembre de 2016

Las puertas a la presencia de Dios están siempre abiertas.

Aportacion de: Ben Ayala

Al entrar en ciertas ciudades importantes, uno puede encontrar puertas famosas, como la Puerta de Brandenburgo (Berlín), la Puerta de Jaffa (Jerusalén) y las puertas de Downing Street (Londres).

Construidas con fines defensivos o ceremoniales, todas representan la diferencia entre estar fuera o dentro de ciertas zonas de la ciudad. Algunas están abiertas; otras están cerradas para todos, excepto para unos pocos.

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Las puertas a la presencia de Dios están siempre abiertas. 

El Salmo 100 era una invitación para que los israelitas entraran en la presencia de Dios por las puertas del templo. 

Se les decía: «Cantad alegres […]; venid ante su presencia con regocijo» (vv. 1-2). Cantar alegres era una expresión apropiada al saludar a un monarca en el mundo antiguo. 

¡Toda la tierra debía cantar con alegría a Dios! 

Él les había dado su identidad (v. 3). Entraban por las puertas con alabanza y acción de gracias por la bondad, la misericordia y el amor del Señor, que permanece para siempre (vv. 4-5). 

Incluso cuando se olvidaban de su identidad y se alejaban de Dios, Él seguía siendo fiel y los invitaba a entrar en su presencia.

Las puertas en la presencia de Dios siguen abiertas, invitándonos a ir y adorar.

¿Qué debe motivarnos a adorar a Dios? 

¿Qué palabras de alabanza puedes ofrecerle hoy?

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miércoles, 21 de septiembre de 2016

La Biblia define a las Pruebas como Fuego.


  • El fuego puede ser uno de los peores enemigos de los árboles. 
Pero también es útil. 

  1. Los incendios pequeños y frecuentes limpian el piso forestal de hojas y ramas secas, sin destruir los árboles. 
  2. Dejan cenizas, que son perfectas para que las semillas germinen. 

Es sorprendente que incendios pequeños sean necesarios para el crecimiento de los árboles.
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Asimismo, las pruebas (—que la Biblia describe como fuego—) son necesarias para nuestra salud y crecimiento espiritual (1 Pedro 1:7; 4:12). 

Santiago escribió: «Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna» (Santiago 1:2-4).

Es en las pruebas 
donde suelen cumplirse los propósitos de Dios, 
porque son buenas para madurar espiritualmente. 

Este crecimiento no solo nos prepara para la vida; también nos permite reflejar más nítidamente a Jesús ante un mundo que lo necesita con desesperación.

En las manos de nuestro Padre, las pruebas pueden lograr sus propósitos para nuestro beneficio y para su honra. Pueden conformarnos a la imagen de su Hijo.

Oremos:
"Padre, enséñame a confiar en tu fuerza para soportar las dificultades, Amen"

Fe es ver a Dios en la oscuridad y en la luz.

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