sábado, 14 de enero de 2017

Recordemos el propósito de Dios en las dificultades.


Aportacion de: Ben Ayala
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Imagina un mundo sin viento. Lagos calmos; hojas caídas que no vuelan. ¿Esperaría alguien que un árbol cayera de repente? Sin embargo, esto fue lo que sucedió en un gran domo de vidrio construido en un desierto. Los árboles dentro de esa burbuja sin viento, llamada Bioesfera 2, crecían más rápido de lo normal, hasta que, repentinamente, colapsaban por su propio peso. Los investigadores explicaron la razón: esos árboles necesitaban la presión del viento para crecer fuertes.

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Jesús permitió que sus discípulos enfrentaran vientos fuertes para que su fe se fortaleciera (Marcos 4:36-41). 

  • Mientras cruzaban aguas conocidas, una tormenta repentina fue demasiado aun para estos pescadores experimentados. 
  • El viento y las olas agitaban la barca, mientras Jesús, exhausto, dormía en la popa. Aterrorizados, lo despertaron. 

¿No le importaba a su Maestro que murieran? 

Entonces, Jesús ordenó al viento y las olas que se aquietaran, y les preguntó a sus amigos por qué aún no tenían fe en Él.

Si el viento no hubiese soplado, jamás habrían preguntado: «¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?» (Marcos 4:41).

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Vivir en una burbuja puede parecer bueno, pero...
 ¿sería firme nuestra fe si no aprendiéramos a superar circunstancias tormentosas?

Oremos:

"Señor, ayúdame a recordar tu propósito en las dificultades, Amen"


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Dios no duerme nunca.

jueves, 12 de enero de 2017

Donde las cargas cambian de hombro.


Aportacion de: Ben Ayala
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Un hombre que conducía su camioneta por un camino rural vio a una mujer que llevaba una carga pesada, así que se detuvo y ofreció llevarla. La mujer le dio las gracias y subió a la parte de atrás.

Al rato, el hombre notó algo extraño: ¡la mujer seguía cargando el peso aunque estaba sentada en el vehículo! Asombrado, le rogó: «Señora, por favor, deje la carga y descanse. Mi camioneta puede llevarla a usted y sus cosas».

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¿Qué hacemos nosotros con las cargas de temor, preocupación y ansiedad que solemos acarrear al enfrentar los desafíos de la vida? 

  • En vez de descansar en el Señor, a veces, nos comportamos como esa mujer. 

Jesús declaró: «Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar» (Mateo 11:28); sin embargo, me he encontrado llevando cargas que debería dejarle a Él.

  • La oración es el medio para entregarle al Señor nuestras cargas. 

El apóstol Pedro aconseja: «echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros» (1 Pedro 5:7). 

Cuando entendemos que el Señor se interesa por nosotros y aprendemos a confiar en Él, 
podemos descansar y relajarnos. 

En lugar de agobiarnos con cargas pesadas, podemos dárselas a Él para que las lleve.

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Oremos:

"Señor, estoy cansado. Aquí están mis cargas. Por favor, tómalas y llévalas por mí, Amen"

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Hno. Ben Ayala

" La oración es el lugar 
donde las cargas cambian de hombro. "

domingo, 1 de enero de 2017

Feliz Año Nuevo !




"Es preciso saber lo que se quiere; 
cuando se quiere, hay que tener el valor de decirlo, 

y cuando se dice, 
es menester tener el coraje de realizarlo"

Aportacion de: Ben Ayala